miércoles, noviembre 9

Recuerdos del oscuro Noviembre

Una sensación inexplicable, las palabras no alcanzan, es demasiado grande.
Y la odio, siento que por ella fui engañado. Siento que a pesar de que hayan pasado dos años, esto sigue siendo lo mismo.
Sigo recordando su sonrisa, su última sonrisa. Me parecía tan radiante que en un cierto punto hasta la envidié, era tan hermosa, tan simpática, tan... ella. Parecía que se había curado de la anorexia, estaba hecha una diosa, alegre y charlatana, pero era solo una máscara para que cuando le quitáramos la mirada de encima por un segundo, se escapara y se matara.
El suicidio es complicado, por una parte, se requiere valor para hacerlo pero la suficiente cobardía como para recurrir a él. Dios, sí que jode. ¿Por qué? Nadie te responderá y esa persona no te dirá " no fue tu culpa", no te dirá "no te eches la culpa". Sí, es una decisión ajena, pero es egoísta.  ¿Y qué sabes si fue tu culpa en realidad? ¿Qué sabes lo que sentía? Solo sabes lo que tú sientes, y sientes que no ayudaste lo suficiente, que no fuiste esa persona que él o ella necesitó. No estuviste lo suficiente cerca, no miraste tan bien como creíste mirar.
Y cuando pasa, pasa. Te golpea como si tuviese una piedra en la mano y no llegas a comprender cómo es que pasó. Es engañoso. Es destructivo.
Y ya está, no tienes nada por hacer. Cometiste un error que no se puede arreglar, tu vida sigue,  la de él o ella, no. Ya no te acompañará, no te sonreirá, no te hablará, no te mirará, sólo tendrás tus recuerdos. Pero nada más. Sólo recordarás.


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