Nadie es perfecto. La perfección es demasiado exquisita como para dejar que alguien la alcance, y nosotros, unos simples idiotas que a pesar de ser millones, que no podemos dejar de ser egoístas e impulsivos, nunca estaremos cerca de la perfección.
¿Entonces cómo puedo buscarla? ¿Cómo puedo esforzarme por tocarla? Sé que a pesar que lo intente, nunca llegaré a ella, pero intentándolo, lograré ser diferente al resto, porque todo lo que haga tendrá algún rasgo de ella. Pero sólo puedo intentarlo con las cosas, no conmigo mismo.
Nadie es más ciego que el que no quiere ver, nadie es más estúpido que el que no quiere pensar.
Confianza: ir a ciegas a algo que crees correcto. Puedes tropezarte con algo o puedes seguir de largo. ¿De qué depende eso? Pues, de los demás, no depende de ti.
Inocencia: creer algo con respecto a una cosa, pero es todo lo contrario, o algo completamente diferente; generalmente se toma con respecto a tomar un valor de algo como bueno, cuando la verdad es que ese valor es malvado, egoísta. Pero en este caso, no esta la posibilidad de ser inocente y no confundirte, porque si eres inocente, es porque algo te estás perdiendo, algo se te escapa. No hay chance de ser inocente y que estés bien, no hay chance de ser inocente y que esa cosa que tú creías correcta, realmente lo sea, porque sino serías... no sé que serías.
Hoy podré ser ese chico que es inocente y que busca creer que él se acercó por algo emocional, pero estoy comenzando a ser un chico que sospecha o comienza a tomar entre pinzas esa razón. Puede ser emocional, pero también puede ser sexual, aún soy un chico que no lo sabe, pero cuando lo sepa, puede que deje de ser inocente, o que siga siendo normal, despierto.
Hoy podré ser ese chico confiado, que apoya todo lo anterior porque cree en él, pero si se derrumba lo anterior, será desconfiado.
Por ahora, soy un chico que no lo sabe, pero que va a averiguarlo, cueste lo que cueste.

No hay comentarios:
Publicar un comentario